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Querríamos haberos dirigido las primeras palabras de este blog ayer mismo, pero debido a nuestro largo viaje nos ha sido imposible. La verdad es que nos ha pasado de todo, desde la ausencia de wifi del aeropuerto de Barajas hasta tratar de enterarnos a las 12 de la noche de cómo llegar a nuestro hotel en Leipzig, todo gracias a una preciosa y encantadora chica alemana, un beso desde aquí, que si no es por ti esta noche dormimos en un banco. una estación enorme y todo en alemán… wtf Pero comencemos por el principio. Nuestro viaje comienza en el mediodía de ayer, en la cola de facturación y dos horas después, despegando de Barajas en dirección Munich. Dedicamos el viaje a preparar el material con el que vamos a trabajar estos días, pues tenemos una agenda realmente agotadora y llena de presentaciones y eventos. En verdad que no vamos a dar abasto estos tres días, desde las numerosas entrevistas que tenemos programadas (que no desvelaremos para no incluir spoilers) hast Al llegar a Munich nos dirigimos a toda velocidad a la estación de tren, ya que apenas teníamos hora y media para coger el que nos llevaría a Leipzig. Después de un pequeño problema con la reserva de los billetes pudimos subir y respirar tranquilos, dispuestos a afrontar la última etapa de nuestro viaje. Las dos primeras horas fueron la mar de tranquilas; cenamos y seguimos trabajando en eventos que nos habían surgido a última hora. Todo hasta llegar a Jena. Ahí entablamos conversación con una asturiana majísima (Elena, ¿llegaste bien?) y entonces comenzó a obrar la magia. A David le llegó un mensaje y él tiene como tono de entrada la fanfarria del Zelda cuando consigues un objeto. Y, de pronto, unos segundos después nos contemplamos estupefactos mientras resonaba en aquel vagón la melodía del bosque Kokiri, del Ocarina of Time. Dispuestos a averiguar hasta el final qué ocurría, y en pleno ataque de alborozo, pusimos a sonar la Melodía del Viento del Wind Waker, también del móvil de David. El vagón se sacudió con las risas, las ovaciones y los aplausos. Delante nuestro viajaban unos compañeros alemanes que también se dirigían a la GC, especializados en la saga de Zelda y, como podéis ver, “armados” para afrontar estas apasionantes jornadas (hoy se visten y todo). Compartimos más risas y experiencias de otras convenciones, lo que esperábamos encontrar… Una conversación decente, al fin y al cabo. El tiempo restante pasó volando hasta llegar a Leipzig, nos despedimos de nuestros nuevos amigos y prometimos buscarnos al día siguiente en la feria, y procedimos a buscar el camino hasta nuestro hotel. Y volvemos al principio, subidos en un tranvía, viendo cómo esta ciudad de medio millón de habitantes se vuelca con esta feria de videojuegos, con carteles por las calles y anuncios colgados por las paredes. Mañana más, prometido. |
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Anteriormente en el Blog de Revogamers: La Aventura de Dewy en Alemania, Revogamers GC Gallery, Revogamers GC podcast (desde el avión), |











