Quiero pedir disculpas por adelantado a todos los fans incondicionales del siguiente juego de mi lista. Sé que sois cientos de millones en todo el mundo los que habéis gastado media infancia delante de vuestra MegaDrive con el cartucho del que voy a hablar ahora. A todos vosotros, lo siento, esto que viene os va a doler.
Aquà viene el Cuarto Peor Juego de la Consola Virtual:
NAMBER FOOOOOOOOR

Fue el primero que se mereció la nota mÃnima que otorgamos a los juegos de la Consola Virtual, sólo una de las antiguas setas. Y para aquello tuvimos motivos de sobra. Space Harrier II es una de las mayores cagadas videojueguiles que te puedes echar a la cara. Se puede resumir como una demo técnica de lo que podÃa hacer la MegaDrive/Genesis con entornos tridimensionales, es decir, más bien poco.
Vas por ahà pegando tiros por un mundo lleno de alienÃgenas, o algo asÃ. La cámara te sigue, detrás de ti, y eres una especie de supersoldado con un enorme cañón bajo el brazo y un jet pack que le permite volar (que como no se le ve, da que pensar acerca de dónde lo tiene metido).
SÃ, la idea es buena. También lo era la de Bloody Wolf, pero sólo de buenas intenciones no se vive. Para empezar el juego parece que va a trompicones. Absolutamente todo, los obstáculos del suelo, los enemigos, incluso tú mismo os movéis a golpetazos por la pantalla. Algo maravilloso teniendo en cuenta que ya de por sà debes disparar usando una cruceta de 8 direcciones, en un entorno tridimensional, con enemigos ejecutando maniobras extrañas, y esquivando disparos y cosas largas de formas raras que están tiradas por el suelo.
:: Admira Space Harrier II en movimiento en este vÃdeo ::
Ahh… El suelo. El decorador del planeta pensó que hacer una cuadrÃcula de ajedrez por toda la superficie quedaba muy fashion. Mi fase preferida es esa en la que vas bajo el agua (o al menos eso me pareció, por las medusas más que por otra cosa). El efecto es brillante, muy superior al de otros juegos basuriles de esa época como el Super Mario World o el A Link to the Past. Recrear un entorno subacuático es tan sencillo como poner un tablero de ajedrez azul bajo tus pies… Y otro sobre tu cabeza. Ah sÃ, y cambiando de color constantemente. Que está feo que los epilépticos cojan la consola como si tal cosa. ¡A ver cuando os enteráis de que no podéis jugar a videojuegos!!
¿Y qué quieres, idiota? ¡Eres un graphic-whore! Es una MegaDrive, no puedes pedirle gráficos fotorrealistas a lo 360, ¿qué esperabas? Disculpe, pues algo que simulara mÃnimamente lo que pretendÃa recrear. Pero venga vale, seré bueno y pasaré a otra cosa, que ya bastante sangre hemos hecho de esto.
Pasemos a la jugabilidad, bueno, más bien vamos a retomarla (nooo, otra vez nooo). Quedó por decir que este es uno de los juegos más frustrantes que te puedes echar a la cara. Te pongo en situación. Empiezas la partida, seleccionas fase. Empiezas a ver venir obstáculos del suelo, asà que te elevas para evitar chocarte con alguno. Entonces comienzan a venirte enemigos por todas direcciones. Desde arriba, los lados, del fondo de la imagen… Todos moviéndose haciendo parábolas y cosas raras, nunca en lÃnea recta. Pero tú tienes dos huevos y acabas con ellos rápidamente, que para algo tienes un cañón que dispara bolas más grandes que tú. Sigue el juego y empieza a ser hasta entretenido…

Da igual lo que hagas, uno de esos anillos te dará sà o sÃ.
Y entonces algo te mata. No sabes lo que ha sido, no sabes de dónde ha llegado, y no tienes la más remota idea de qué pudiste haber hecho para esquivarlo. Simplemente aparece un disparo y te mata.
Sacamos el equipo del CSI, rebobinamos la escena y vemos un disparo oculto entre varios enemigos que jamás en la vida podrÃas haber visto, porque tres o cuatro bichos mutantes lo estaban tapando. Eso de repente llega y te mata, sin segundas oportunidades, sin clemencia. Algo como esto ocurre cada 2 minutos de juego aproximadamente. Y hay formas aún más guapas de morir. Me encanta ese jefe final que es una especie de cabeza de piedra volante que en un momento dado se pone justo delante de ti, y se abre en cuatro cachos. Es curioso que esos cachos en ningún momento se acercan a ti, y sin embargo si te pones enfrente de ellos mueres. No hacen absolutamente ningún gesto amenazador, simplemente se desplazan a un lado. Y ya está, eso es suficiente para que tu soldado con un jet pack metido por el ç%lo suelte un horrible grito digitalizado “aarrrggggghhh! y se vaya al suelo de cabeza.
Bueno, creo que ya he dado motivos de sobra acerca de por qué Space Harrier II es una compra muy recomendable (por encima del excelso Bloody Wolf, a cuyos fieles fans mando un saludo). Si tienes 800 puntos, un código de amigo y ganas de joderle las navidades a alguien, mándale este juego por el renovado Canal Tienda. Aunque por ese dinero yo preferirÃa hacerle algo más directo, no sé, como comprar un petardo gordo y hacer detonar un mojón de perro delante de la impecable puerta blanca de su casa… O algo peor, un cartucho de Space Harrier II.